La presidenta respalda la iniciativa para realizar la consulta en 2027, un año antes de lo previsto, alegando ahorro de recursos y mayor participación ciudadana, pero advierte que debe aprobarse sin prisa, al vapor
La propuesta y el calendario planteado
Claudia Sheinbaum respaldó la iniciativa presentada por el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, de Morena, que propone adelantar la consulta de revocación de mandato de 2028 a junio de 2027. La mandataria explicó que la reforma busca que este mecanismo coincida con las elecciones intermedias y se apruebe a más tardar en 2026.
Argumentos y condiciones
En conferencia, Sheinbaum señaló que la revocación ya está en la Constitución y que la propuesta pretende llevarla a cabo el mismo día de la elección intermedia para evitar costos y fatiga electoral. Reiteró, sin embargo, que la reforma requiere un análisis profundo y no debe aprobarse de forma apresurada.
Reacción política y controversia
Mientras el oficialismo impulsa el cambio, la oposición advierte que adelantar la consulta podría servir para presidencializar las elecciones de 2027 y darle ventaja al partido en el poder. Esto ha generado un fuerte debate sobre la independencia del proceso y el equilibrio democrático.
Próximos pasos
Se espera que la reforma sea dictaminada por la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados y, de no aprobarse este periodo legislativo, se posicione para el siguiente, en 2026. La discusión será clave para definir los tiempos y el alcance de este ejercicio ciudadano.
La iniciativa marca un momento decisivo en el diseño de los mecanismos de participación ciudadana en México y abre la puerta a una transformación significativa en cómo, cuándo y bajo qué condiciones se realizan consultas de revocación.