La acción militar desató tensiones diplomáticas entre México y EE. UU., luego de que Washington ejecutara el operativo sin autorización del Congreso estadounidense.
Un ataque letal en aguas internacionales
Un operativo militar estadounidense contra cuatro embarcaciones en el Pacífico oriental dejó un saldo de 14 personas muertas. El único sobreviviente fue rescatado por la Marina mexicana, a unos 740 kilómetros al suroeste de Acapulco.
Las embarcaciones fueron identificadas por las autoridades estadounidenses como narcolanchas presuntamente vinculadas con el narcotráfico. Sin embargo, el ataque se llevó a cabo sin autorización del Congreso, lo que ha generado controversia y cuestionamientos sobre su legalidad.
México interviene y condena la operación
El gobierno mexicano confirmó el rescate del único sobreviviente y expresó su rechazo ante el operativo. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el ataque como una acción extrajudicial y pidió una revisión inmediata de los protocolos binacionales de seguridad.
Sheinbaum enfatizó que México no avala operaciones militares que violen tratados internacionales o se realicen sin evidencia comprobada.
Justificación de Estados Unidos
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, defendió la acción asegurando que los objetivos estaban relacionados con organizaciones criminales que representan una amenaza directa para su país. Desde septiembre, EE. UU. ha realizado al menos 14 ataques similares en el Caribe y el Pacífico, con más de 50 personas fallecidas.
Tensión diplomática
El ataque ha intensificado las tensiones entre ambos países. México exige una explicación formal y el respeto a la soberanía nacional, mientras organizaciones internacionales alertan sobre posibles violaciones al derecho humanitario.
Las cancillerías de ambas naciones ya preparan una mesa de diálogo para tratar el incidente y evitar una nueva crisis diplomática.